Cuando todos los días parecen iguales


¿No les ha pasado alguna vez que la rutina les hace sentir que todos los días parecen iguales? que el tiempo pasa pero los días parecen repetirse una y otra vez. En alguna oportunidad le compartí a mi esposo que me sentía como este personaje de la mitología griega llamado Sísifo, el cual tenía que empujar una gran roca hasta la cima de una montaña y cuando estaba a punto de llegar, la roca volvía a rodar hacia abajo y entonces él tenía que volver a empujarla hacia la cima una y otra vez sin fin; bueno a veces me he sentido así, como si cada día tuviera que empujar una gran roca para, al día siguiente, volver a empezar igual. Me puse un poco filosófica jaja...Pero la verdad es que algunas veces me he sentido así, como mamá a tiempo completo básicamente mi día se compone de realizar las tareas propias de la casa y atender a mi familia, lo cual realizo con mucho amor hacia ellos, pero puede volverse muy rutinario y monótono.

El mismo día repetido una y otra vez, esa sensación de que la vida pasa y que te estás perdiendo de algo, te sientes estancada, de repente por falta de objetivos y entonces el ánimo va decayendo de a pocos. Cuando eso me sucede hay 5 cosas que vengo a recordar o hacer, que me sirven de ayuda, de aliciente para renovarme, para conectarme conmigo misma y no perder la perspectiva y espero te sean útiles a ti también:

1. Son etapas: nuestra vida de madres consiste en etapas y aunque los días parecieran iguales, en realidad el tiempo va pasando y los hijos van creciendo. Cada etapa tiene desafíos y bendiciones, enfócate en las bendiciones, los momentos lindos, las ocurrencias de los peques, etc.

2. Haz algo que te guste: realiza una actividad que te relaje, en mi caso, tengo el blog, también me gusta hacer manualidades, he descubierto que lo puedo hacer bien, y es que todas tenemos algún hobbie o actividad que nos encanta y en lo que somos buenas. Busca aprender algo nuevo o porque no? empieza ese proyecto que tenías por ahí olvidado.

3. Programa una salida: con tu esposo, o con amigas, pero sal de casa. Es necesario y hasta saludable que nos demos un tiempo para despejarnos y dejar a nuestros hijos con alguien de confianza por un par de horas.

4. Descansa: tómate un día, una mañana, y descansa, levántate tarde, cómete un postre mirando tu serie favorita, sal a caminar o lo que te funcione.

4. Juega con tus hijos: Pasar tiempo con ellos es importante y además puede relajarnos, si nos desconectamos y simplemente disfrutamos su compañía. Los niños pueden inyectarnos una dosis de energía y muchas veces mi hija me ha hecho reír con sus ocurrencias.

5. No te compares: reconoce que tu labor como mamá, tanto si trabajas fuera de casa o si eres mamá que se queda en casa, valora tu esfuerzo, dedícate de corazón y con pasión y da lo mejor de ti.


Cuando me siento desanimada, cuando me siento estancada en la rutina me doy cuenta que necesito hacer cambios, priorizar y organizarme, pero no es fácil, requiere esfuerzo y tiempo, algo que no tenemos mucho, por eso como un último pero muy importante consejo: busca a Dios para que te dé claridad y dirección en la vida, para planificar, para trazarte objetivos realistas y cómo llegar allí, cuando yo lo hago veo cómo las cosas se van ordenando poco a poco y es que creo de verdad que su voluntad para nosotros es que disfrutemos de la vida plenamente y con propósito. Y tú has sentido cómo si tus días parecieran iguales?