¿Cómo lo corrijo sin salirme de mis casillas?



Todas las madres nos sentimos frustradas cuando nuestros hijos no nos obedecen, en ocasiones, debemos respirar profundamente para no alocarnos.  Quiero compartir las estrategias que mejor me han servido para educar a mi pequeño.

Nuestros pequeños son muy inteligentes y están conociendo el mundo, lo que los hace querer experimentar cosas nuevas y sus límites.  Esta combinación, es atroz para las mamás que necesitamos reglas para educarlos y sacar a nuestras familias adelante.  Yo he estudiado y probado muchas estrategias educativas para corregir a mi pequeño de la mejor manera y quiero compartir las más efectivas.


Consejos para corregir y educar a tus pequeños:
  1.  Respira y relájate cuando sus travesuras o berrinches te aloquen.  Esto es normal y quien no lo ha vivido, nunca crió hijos.  Sin embargo, la manera en que nos presentemos frente a ellos es determinante en su educación, ellos se guían más por nuestro ejemplo que por nuestras palabras y debemos ser consecuentes.  Te imaginas que pueden pensar ellos si les decimos molestas y gritando: "!No grites!"

  2.  Se clara y concisa cuando le ordenes algo.  Recuerda que los niños necesitan pautas cortas que describan lo que quieres que hagan para que puedan comprenderlas.  Si les hablas mucho se perderán en tu conversación y si no te entienden, te ignorarán. Por ejemplo:  En vez de decir:  "Eres una niña linda ... necesito que te portes bien," puedes decir "No tires las cosas al suelo"; o en vez de decir: "Tú eres capaz ser un buen hermano mayor, cuida al bebé," puedes decir: "préstale tus juguetes" o "cántale, mientras yo contesto el teléfono."

  3. Escoge tus batallas, no lo asfixies.  ¿Es necesario que un niño haga todo como queremos?  Si siempre escucha que lo criticas y que estás sobre él, llegará un momento en que te ignore o peor aún, se revele.  Te lo digo por experiencia propia.  Prioriza las normas más importantes y dale libertad para el resto de actividades.  Por ejemplo:  Yo le pido que haga sus tareas sin distraerse, que ponga la mesa, coma y recoja sus platos para que luego pueda jugar lo que él desee y cómo él desee, si desordena, no importa mientras después ordene.

  4. Cambia el ambiente y dirígelo hacia otra actividad.  Recuerda que es niño y si se encapricha con algo, no ganas nada poniéndote a su nivel.  Hay momentos en los que yo me pongo a cantar o le hago bromas para que se relaje, también, le propongo diferentes actividades y le cuento historias inventadas o de mi niñez hasta que se le pase su enojo.  Luego, cuando se calma, puedo conversar con él y corregirlo.

  5. Haz contacto físico con tu hijo y contenlo.  Es cierto que no debes, bajo ningún motivo, maltratarlo físicamente, pero tampoco seas distante con él.  Si es necesario, arrodíllate o agáchate para que estés a su altura y míralo a los ojos.  Si lo vez triste puedes inclinar tu cara o acariciarle su pelito.  Incluso, si él te pega en medio de su berrinche, puedes agarrar su mano mientras le dices firmemente "NO" o abrazarlo si lo vez desconsolado en medio de su crisis.
     
  6. Busca decirle SÍ en vez de No.  Por ejemplo:  cada vez que te pida algo que no puedas permitir en el momento, puedes decirle:  "Puedes jugar cuando termines de comer" o "te compraré eso si te portas bien durante la semana".  También sirve el cambiarle o proponerle otras actividades, por ejemplo:  "si desea comer chocolates, ofrécele alguna fruta" o " si te pide jugar con una cerámica, dale un juguete o algo que no pueda romper."

  7. Ignora sus berrinches.  Ellos son muy inteligentes y buscan llamar tu atención.  Lo mejor que puedes hacer cuando te hace un berrinche, es dejarlo sólo y decirle que sólo puede hablarte de buena manera, ya verás cómo se acerca después más tranquilo.

  8. Deja claro que sus acciones tienen consecuencias.  Es fácil, cuando se porta bien, prémialo con una actividad que le guste, como ver televisión o su cuento favorito.  Cuando se porte mal, prívalo de algo como el postre, jugar en el parque o quítale su juguete favorito hasta que se comporte.

Por último, quiero decirle a las mamás de niños hombres, que si bien es cierto tanto niños, como niñas hacen travesuras y berrinches, también es cierto que ellas suelen escuchar y obedecer a sus mamás mejor que ellos.  Esto incluso tiene una explicación neurológica, porque su biología les permite estar más enfocados en una actividad y les resulta más difícil entender pautas sociales o comprender si mamá está molesta.  No te frustres, esto es normal, sólo necesitas tener un poco más de paciencia para que tu hijo se conecte contigo y comprenda.