Ahí estas!


Todos creo quisiéramos saber con total certeza donde se encuentran todas las personas que han partido antes que nosotros.

Yo siempre supe desde el primer momento en que Gabriel estaba en el mejor lugar, sabía que había regresado a casa, sabía que estaba bien. Pero claro siempre están esas ganas, curiosidad de saber a ciencia cierta donde está.

Todo este camino que he venido andando desde que Gabriel partió ha estado lleno de sorpresas maravillosas y ha sido un camino en donde he aprendido más de la vida, del universo, del cielo, de la vida más allá de la vida, de mi misma que en toda mi vida. 
Es increíble como un acontecimiento tan doloroso como perder un hijo puede llevarte a tanto conocimiento, puede llenarte de tanta Fe, puede enseñarte tanto, puede darte tanta esperanza!

Donde esta Gabriel? Gabriel está en casa, Gabriel está en el mejor lugar, Gabriel sigue vivo y sigue creciendo, sigue evolucionando, sigue aprendiendo, sigue creciendo espiritualmente.

Nosotros tenemos la extraordinaria capacidad de poder elegir que queremos creer.
Yo elijo creer que Gabriel esta increíblemente bien, yo elijo creer que si existe un cielo, yo elijo creer que sigue vivo y lo elijo porque me hace bien creer en eso y por todas las señales que he recibido de Gabriel, por todos los libros que he leído, por todos los conocimientos que van llegando a mi sin yo pedirlos.

Tenemos que estar abiertos al universo, abiertos al amor, abiertos a escuchar, a leer, sentir, a mirar no con los ojos sino con el corazón, como dice el principito: "Lo esencial es invisible a los ojos".

Yo sé que Gabriel está bien donde está, yo sé que está feliz.

Y lo sé porque el otro día estaba meditando y le pedí con mucha fe a Gabriel que me enseñe donde estaba, quería saber cómo era el lugar en el que él estaba. Vino a mí la imagen de una playa, una playa hermosa de arena muy blanca y el agua de mar de un turquesa cristalino que te quitaba el aliento de lo bello de su color, había mucha vegetación y unas palmeras hermosas muy altas que se movían al ritmo del viento que las acariciaba. El paisaje era simplemente espectacular  y una sensación de paz, de gratitud y de felicidad llenó mi cuerpo. 

Sé que Gabriel está feliz!

Quizá no este exactamente en un lugar así pero él al mostrarme esa imagen sabía que yo iba a entender su mensaje.

Yo aun con mi mente humana necesitaba ver esa imagen para saber que él es feliz! Por qué? Porque Gabriel amaba la playa, amaba el mar, su último día sin saber yo que era el último lo llevé a la playa y disfrutó como nunca antes!
Entonces sí puedo decir que mi hijo es feliz y que está en el mejor lugar que él puede estar.

He tratado de buscar una imagen parecida a la que vi pero no he encontrado ninguna que se le parezca y es que un lugar así no es de este mundo...la imagen a continuación es lo más parecido a lo que vi e incluso así está muy lejos de poder revelar lo increíblemente maravilloso del lugar:


Bendito seas!


Con amor,