Las razones por las que yo elegí no hacer colecho



Cuando me convertí en mamá estaba perdida. Una vez que nació Naya, con mi esposo comenzamos a conversar de las cosas que queríamos hacer y no hacer con respecto a la crianza y educación de nuestra hija. Entre ellas, no pelear delante de ella, darle de comer sano y no dormir con ella a menos de que sea necesario, es decir si se enferma, algo le duele, está teniendo una mala noche o estamos de viaje.

Suena duro verdad? Porque sé que estamos hablando de un bebé tan pequeño que solamente necesita de sus padres y no conoce nada más en su pequeña vida. Eso sí, nunca he tenido restricciones con respecto a tener a Naya en mis brazos todo el día, pero todo era muy diferente a la hora de dormir.

Mis razones comenzaron cuando me di cuenta de lo pequeña que era Naya. Había escuchado de accidentes mientras los padres dormían y mi esposo y yo tenemos sueño muy pesado y tenía mucho miedo de que podamos hacer daño a nuestra bebé mientras dormíamos.

Naya aprendió a dormir en su cama y poco a poco a sus pocos mesecitos comenzó a dormir por más horas. Yo me aseguraba de que ella haya comido muy bien para que pueda dormir tranquilita. 

Cuando cumplió 5 meses, su pediatra nos recomendó que ella comience a dormir en su cuarto. Las razones eran simples, ella y nosotros dormiríamos mejor y así fue. Los ronquidos de su papá (que me despiertan a mi) no la despertaban más y ahora dormía toda la noche en su cuartito oscuro y yo la monitoreaba con una cámara. Créanme, esta transición fue más difícil para mí que para ella.

Hay noches en las que ella duerme con nosotros y es cuando está enferma, siente alguna molestia o estamos de viaje y la verdad es muy agotador para nosotros (y hay veces en la que me levanto en medio de la noche asustada porque no estoy segura si ella sigue en nuestra cama). Lo que sucede es que ella obviamente ama dormir con nosotros pero no sabe cómo y comienza a buscar las posiciones más extrañas en la cama y una de ellas es sobre nosotros y a veces llora y se queja porque no puede dormir cómoda.

Yo termino muy cansada y mi esposo también cada vez que tenemos este tipo de noches. Mi esposo sale a trabajar a las 4:30 a.m y está expuesto a todo tipo de actividades en las que debe estar alerta por su seguridad y la de sus trabajadores. Por mi lado solo trabajo 3 veces a la semana y me levanto a las 5:30 a.m para alistar todo y llevar a Naya al daycare a las 7 y manejar al trabajo.

Pero cuando me quedo en casa, siento que mis energías están agotadas y con ella mi paciencia. Siento que no doy del todo a mi pequeña hija, no tengo las energías para jugar con ella o sentir su malestar. Hasta a veces, me encuentro resondrándola por injusticias ya que me siento demasiado cansada y termino sintiéndome mala madre.

Otra razón por la que no considero el colecho es porque quiero dormir con mi esposo. Yo quede embarazada poco después de mudarme con mi esposo y no tuvimos mucho tiempo como esposos, fue nuestra decisión. Pero como tenemos un matrimonio que recién comienza, no queremos descuidarnos mutuamente y un lugar muy importante para nosotros es nuestra habitación. Es donde podemos conversar, reír y ser íntimos y no sería posible si nuestra hija duerme con nosotros. 


Y estas son mis razones por las que nosotros no practicamos el colecho en casa. Entiendo y apoyo tus razones para practicarlo, y las admiro! se lo rico que es apachurrar a nuestros bebes y no querer que jamás crezcan para nunca dejar de hacerlo. Yo personalmente me la paso abrazando y besando a mi hija durante el día y aprovecho sus horas de sueño para dedicarme a mí y a mi esposito.