Hay demasiado



¿Amor del bueno?

Hace un par de semanas atrás una amiga posteó en su muro de Facebook el siguiente mensaje: “¿Es normal q sean así de "empalagosos, sonrisa fingida, agradecimientos de más" los comentarios del chat del salón?” Por supuesto, su post generó shock entre sus amigos de Facebook, pues poca gente se declara tan abiertamente en un medio público. Y, por supuesto, también generó miles de likes y comentarios de varias madres con comentarios tipo: “haz como yo, ponlo en silencio y sólo úsalo para preguntar cosas”.  O, del tipo: “prepárate que se pone peor”.

Yo ya me he ganado bastantes roches por mis posts. Hay gente que me ha dejado de hablar, hay gente que se ha peleado abiertamente conmigo y hay gente que me ha llamado a la reflexión. Si bien aprecio los comentarios bien intencionados de algunas de ellas, hay cosas que simplemente no puedo dejar de comentar y compartir. Hay situaciones que son sumamente ridículas y que, en mi opinión, merecen ser exploradas y analizadas con mayor detenimiento. Tal es el caso de los chats del salón.

Coincido con mi amiga, algunos chats son insoportablemente melosos y fingidos. ¿Realmente todos los niños del salón te parecen bellos y tiernos? ¿Realmente te parecen lindas todas las mamis? Quizá a algunas sí, y quizá yo soy muy cínica. Pero, no me la creo. No, me creo tanto despliegue de cariño con gente extraña.  Todavía recuerdo el primer año que fui una “mamá de nido”. Estaba sorprendida, ¿eran tan patas todas esas mamás? ¿Cómo se habían hecho tan amigas en tan solo un año escolar? En aquella época el whatsup no existía, así que todo era vía mail. Si supieran la de mails cariñosos que recibí. Pronto aprendí que tanta miel era sólo de la boca para afuera, pues los puñales volaban más afilados que espadas samurái.

Creo que el tema es que, todas queremos agradar. Queremos tener una buena relación con las otras mamás del salón, queremos conocer a las mamás y papás de los amigos de nuestros hijos. Queremos llevarnos bien con las otras mamás porque a todas nos conviene, y no en el mal sentido, si no todas nos podemos ayudar, apoyar y también nos podemos enterar de muchas cosas importantes. Además, siempre es lindo tener nuevas amigas. El tema es que, a veces, a algunas se les pasa la mano con la melcocha, con la patería y eso, puede espantar a otras como a mí. Claro, reconozco que tener un blog semi público espanta más que cualquier cosa, pero eso es otro tema.

Yo ya tengo mi modus operandi, tengo los chats “oficiales” del salón y de esos chats, tengo sub chats (con 8-10 mamás) y también tengo un sub chat, del subchat (ya con las 3 más patas). Quizá, algunas pensaran que la más hipócrita soy yo, pero no son chats para rajar. Son chats dónde me siento más cómoda siendo yo misma. Mando memes atrevidos, y videítos porno y por supuesto, suelto mis habituales pachotadas. En fin, para mí son espacios dónde puedo ser yo misma.


Finalmente, espero no haber herido susceptibilidades y aprovecho para hacer un llamado a las mamás “no pateras”, no “sweeties” y que les llegue altamente tener que ser súper amables, y súper positivas, y súper lindas y llenas de arco iris y miel todo el día y que se unan a mi cruzada: no al chat hipócrita. Utilicemos el chat del salón sólo para mensajes relevantes del centro de estudios. Mamás auténticas del salón, ¡uníos!