Gracias por ser el papá que eres


Lo admito, sé que no escribo mucho en el blog acerca de ti, y es porque me enfoco más en mi experiencia de madre, en lo desafiante, lo lindo, lo agobiante y lo gratificante de mi rol, pero ¿y tú? ¿qué hay de ti papá?... Reconozco que sin tu apoyo, tener un blog no podría ser posible y aunque te he mencionado en ocasiones, confieso que a veces no te doy el crédito que te mereces, pienso que este es el momento perfecto para hacerlo, aunque no debería ser el único. Sin embargo, allí estás tú, a la sombra y sin alharacas, asumiendo el papel que la vida te dio, ser papá, el papá de Ana Paula, como un valiente guerrero que vela por su bien más preciado, su familia, no porque nadie te lo imponga, sino porque brota de ti. En estos cinco años que llevamos de ser padres ha sido todo un viaje, hemos pasado de todo, tan inexpertos, tan asustados pero motivados por ese ser hermoso que te llama “papi” y a la que tú le llamas “mi caramelito”. Ella te desafía, pero a la vez te inspira y aunque de repente tú no lo notes, yo sí, tener una hija te ha vuelto más sensible, más paciente y siento que hasta me comprendes mejor.

Hoy quiero agradecerte tanto, pero no como una muestra de cortesía ni nada de eso, sino por lo que ha significado y significa, para mí, tenerte como el papá de mi hija, porque Dios no se equivoca, has sido y eres mi complemento perfecto, somos tan diferentes y en este camino juntos hemos pasado por tanto, hemos crecido juntos y hay más amor entre nosotros que al principio. No ha sido fácil, ser padres nos ha puesto a prueba, pero siento que nos ha unido más.

Gracias por estar presente en todo momento, desde la primera ecografía hasta hoy, en cumpleaños, visitas al doctor, actuaciones, en el diario vivir. Nunca has dicho “quiero un tiempo para mí”, pues cada momento “libre” que puedes tener o los espacios que te haces en tu agenda diaria son exclusivos para compartirlos con ella y conmigo.

Gracias por todas las veces que arrullaste a nuestra bebé cuando lloraba, por los pañales cambiados, los biberones preparados, compartiendo tareas juntos.

Gracias por enseñar con paciencia, pero con firmeza, lo mismo una y otra vez, sé que no es fácil con una pequeña de carácter fuerte que no le gusta ser enseñada, pero no te rindas, tu persistencia está dando fruto.

Gracias por jugar con ponys, bloques, a la banda, por correr y saltar como si fueras un niño más, admito que eres mejor compañero de juegos que yo.

Gracias por los bailes graciosos, por los paseos al parque, por las galletas horneadas, por esos recuerdos que creas con ella.

Gracias por celebrar cada uno de sus logros, por esos “Give me five” cada vez que hace algo bien, afirmando su confianza.

Gracias por los bellos videos que haces para cada cumpleaños de Ana Paula, un bello recordatorio para todos y en especial para ella.

Gracias por escribirle esas hermosas cartitas que guardas para cuando ella sea más grande, y aunque no tienes un blog, ni las públicas, están allí para el día en que ella ya pueda leerlas.

Gracias porque el anhelo de ser el mejor ejemplo que puedas para tu hija te motivó a cambiar algunas cosas y lo lograste.

Gracias por decidir tener un trabajo que te permita pasar tiempo con ella, porque es algo que consideras importante.

Gracias por los abrazos y besos que no te guardaste, por mostrarte afectivo y hacerle saber a nuestra hijita cuánto la amas y lo especial que ella es para ti.

Gracias por esas pequeñas decisiones que tomas a diario, esas que nadie ve, pero que tomas, con el único fin de ser un mejor papá cada día.

Gracias por inculcarle tu fe sincera en Dios y a ser agradecida por todo.

Hoy me detuve a reconocer estas cualidades que hacen que te admire, que me inspiran, que me enseñan y me hacen dar gracias al Cielo y a ti, porque aun cuando no tienes la fórmula perfecta para cada situación, has entendido algo, que ser un padre presente e involucrado en la vida de nuestra hija, es una de las cosas más importantes y valiosas que puedes darle. Sé muy bien que las gracias no es lo que buscas, para ti es suficiente el sonido de su risa cuando está contigo, los bracitos que te buscan para jugar, esos ojitos que te miran con el más puro amor, es allí donde encuentras el impulso para seguir cada día. Por eso gracias, gracias por el ser el papá que eres, te amamos.


FELÍZ DÍA PAPÁ!!