¿Quieres ser mi padrino/madrina?


[Crónica de un bautizo anunciado]

Creo que a estas alturas del partido, de mas esta decir que soy loca detalles y ahora que estamos organizando el bautizo de la princesa sigo pensando en que cositas puedo hacer para que sea más especial para ella.

Pero vamos por el principio: los padrinos. ¿Cómo elegirlos y como anunciarles la noticia?

Siempre he pensado que un padrino tiene que ser alguien que, en caso me pase algo, pueda seguir cuidando de mi hija siguiendo y respetando como yo deseo criarla. Es como elegir a un segundo padre o segunda madre.

Cuando fuimos a las charlas en la iglesia, nos confirmaron ese deseo. Un padrino es alguien que debe estar presente para el niño no solo guiándolo en la vida sino también en la fe. Pues claro está que antes que nada el bautismo es un sacramento de la Iglesia y parte de la fe católica.

Entonces, pensando en toda la responsabilidad que conlleva esta elección decidimos elegir a nuestros familiares cercanos como padrinos de la princesa: mi hermano y mi prima.





Me llevo muy bien con ellos, sé que adoran a mi gordita y sé que pase lo que pase puedo contar con ellos en caso necesite apoyo.

Para variar, no quise hacer el anuncio de la elección por teléfono o mensaje o en algún almuerzo. Quería que sea especial, quería que ellos también entendieran la responsabilidad que estábamos poniendo en ellos al aceptar ser padrinos.

Así que decidí que sería Eva quien haga el pedido. Hice dos cuadros con sus fotos y un texto en el cual mencionaba algunos momentos clave que tendrá Eva en su vida y como ellos podrían acompañarla y guiarla como padrinos. Los enmarqué y los envolví en papel de regalo.

Para el anuncio optamos por un momento en que toda la familia estuviera reunida: en navidad. Ese día, cuando todos repartían los regalos, dije que había olvidado un par y saqué las dos bolsitas que contenían los cuadros.



Los junt
é para que lo abran en el mismo momento porque era un regalo especial de parte de nosotros. Así que ahí, parados los dos, abrieron sus bolsitas y empezaron a leer.

Nadie entendía nada, ellos emocionados, sin palabras, unas cuantas lagrimas...al terminar de leer nos abrazamos, dijeron que sí e hicimos el anuncio a todos.
  
Espero que les sirva como idea si desean hacer un anuncio especial.


Ya les estaré contando cómo van los preparativos para el día del bautizo.