Por qué yo amo ser mamá


Desde siempre, supe que quería ser madre. Cuando me casé, con mi esposo queríamos obviamente disfrutar de nuestra vida de casados, pero al mismo tiempo queríamos comenzar una familia. Así que decidimos "intentar" y Dios lo hizo posible.

Recuerdo cuando vi la prueba de embarazo. Comencé a temblar y no sabía si reír o llorar o hacer ambas al mismo tiempo. Mi esposo, igual, no lo podíamos creer y nos tomó un tiempito para poder realmente asimilar la bella realidad.

Pero desde ahí, todo cambio... para mí. Dicen que cuando te conviertes en mamá, tu corazón crece y es verdad. Comencé a sentir mucha emoción y a pesar de las náuseas y las pocas ganas de comer, sentía que era una buena señal de que mi bebé estaba creciendo y desarrollándose. 

Aprendí a orar por alguien que no conocía. Oraba con mucha fuerza para que Dios sea bueno y cuide a mi bebé, oraba para que mi esposo y yo tengamos salud y fuerza para poder estar ahí cuando nuestra hija nazca.

Recuerdo como si fuera ayer cuando sentía sus pataditas y manitos rascándose la cabecita (cosa que hasta ahora hace cuando tiene sueno) y recuerdo la emoción de solo pensar como seria su pequeño rostro, que cosas serían de su papá y mías.

Cuando la vi por primera vez, llore! mi pequeña por fin estaba en mis brazos y era simplemente PERFECTA. Sus pequeñas manos, sus pequeños piececitos, su nariz, ojos y boca. Era una mezcla perfecta de mamá y papá y hasta su llanto derretía mi corazón. 

Un mes después, estaba limpiando mi cuarto y Naya estaba en mi cama y de pronto me di cuenta que me estaba siguiendo con la mirada. Mi hijita podía verme!! oh que emoción de solo recordarlo. No mucho después, me regalo su primera sonrisa y desde entonces no hemos dejado de mirarnos a los ojos y sonreímos cada vez que lo hacemos. 

Lo bello de ser madre, es que vives cada experiencia como si fuera la primera vez. Su primer gateo, su primera vez diciendo "papá" y "mamá", la primera vez que come su papilla y hacen caras porque no saben cómo comer, cuando aprenden a tomar de un sorbete, cuando comienzan a entenderte! (esta es mi favorita), pero lo mejor es cuando comienzan a darte besos y a acariciarte como una lo hace con ellos.

Yo amo ser madre y me refiero a todo el paquete. Las amanecidas, los desayunos, las horas de juego, sus pequeños gestos y hasta su llanto cuando no le quiero dar caramelos (jaja)

Nunca en mi vida pensé en amar a alguien incondicionalmente y eternamente. Y ahora no me imagino vivir si mi hija, ella es mi pequeño amor y la luz de mis ojos y si estuviera en mis fuerza protegerla para que nunca nada le pase, lo haría. 
Yo creo que al convertirte en  mamá,  te conviertes en una versión mejorada de ti misma. Y si, ya no salgo a bailar todos los fines de semanas o me veo con mis amigas siempre, aun me doy tiempo para engreírme y ponerme al día con quienes aprecio mucho. Pero no me arrepiento, porque mi vida no podría ser más bendecida como lo es ahora. 


A todas las mamitas, les deseo un feliz feliz pero FELIZ DÍA DE LA MADRE. Cada una con su estilo pero todas lo hacemos con amor.... ¿verdad? 



Fuente de imagen: www.elmundo.com.ve