Construyendo la fe, aprendiendo a dar Gracias…


Mi baby está por cumplir los 17 meses y aún es muy pequeñito para entender muchas cosas, todos los niños desde pequeños creen, admiran, sienten… es un buen momento de desarrollar su fe y de que empiecen a creer.
Es momento de que como papás conversemos sobre el tipo de educación espiritual queremos para nuestros hijos, estará en un colegio católico?, lo llevaremos a la iglesia los domingos? Si bien los niños chiquitos no saben quién es Dios, podemos enseñarle que es una persona importante en su vida. Como por ejemplo, no entienden quién es un tío lejano, no lo ven, pero sabe de él porque le hablamos mucho. Siguiendo esta línea, si le hablas de Dios entenderá que es importante en su vida.
Yo desde su último cumplemes he empezado a enseñarle a rezar al niño Jesusito, él con pocas semanas de hacerlo ya junta sus manitos y cierra sus ojitos mientras se ríe. Si tu hijito es más grande puedes enseñarle a rezar con un juego tipo pin pon, tú dices una frase rezando y el te sigue con otra, Gracias Diosito por… y el completa con la comida!, mamá, hermanito y así …
Enseñémosles a que quieran a los animalitos, que amen la naturaleza (“Los niños aprenden con todos sus sentidos: les encanta recoger una piedra, saltar en un charco o perseguir a una mariposa”, Neifert), a no arrancar las flores, a compartir con otros niños, a respetar a las personas mayores, a decir buenas palabras, a recoger la basura. Como leí hace unos días: “Debemos inculcarles que nuestra tierra es un regalo de Dios y que sobrevivamos depende de nosotros mismo  y de cuánto cuidemos lo que tenemos”.
Comparte tus tradiciones con tus hijos, la espiritualidad  nos conecta con el pasado también. Por ejemplo, si lo crías con los mismos valores y costumbres con las que creciste y te inculcaron de niño, tu hijo seguramente seguirá estos valores y tradiciones familiares heredados a través de los años.

Aprovecha fechas importantes como Semana Santa o Navidad. Den gracias a Dios por cada integrante de la familia y empiecen a formar sus propias tradiciones. Yo aún recuerdo que desde que tengo uso de razón en Navidad nos tocaba a cada uno poner al niñito a las 12 en el Nacimiento, al año siguiente le tocaba a uno de mis hermanos y así…  una tradición que hasta ahora compartimos!!!!! Sí, están chiquitos… pero no se imaginan todo lo que pasa por esas cabecitas, es momento de construir un mundo lleno de cosas lindas!