Bodas de madera…nuestra historia



[5 años de matrimonio y 1 década juntos]

Esta semana mi esposo y yo cumplimos 5 años de casados y en unos meses cumpliremos 10 años como pareja. ¡¡Una década!! ¡¡Qué rápido pasa el tiempo!! Así que este post se lo dedico a él, a nosotros.

Vi hace un tiempo un post por ahí de una chica que decía las razones por las cuales siempre pondría a su esposo antes que sus hijos. Lo leí, lo analicé y no estuve de acuerdo.

En estos 10 años como pareja, he aprendido que hay que buscar el tan ansiado equilibrio en todo. Ahora que somos familia más aún. A mi esposo ya no lo veo como hombre, lo veo como un padre y verlo jugar con mi princesa, cambiarle el pañal, bañarla, portearla...me enamora aún más.

Puede que sean necesarias una que otra salida solos, pero por el momento estando juntos los tres es suficiente. Cuando Eva crezca un poco más y sea más independiente, la relación ira cambiando, y nos iremos acomodando como lo hemos venido haciendo desde que nos conocemos.

Hace 10 años, éramos los dos estudiantes en Francia. Nos conocimos en Toulouse y fuimos compañeros de piso antes de empezar a salir juntos. Años después nos mudamos a París donde empezamos a trabajar y nos comprometimos. Nos casamos un 22 de mayo en la Mairie du XVème.







Recuerdo clarísimo todo. Estábamos tan nerviosos que preguntábamos a nuestros amigos que debíamos responder cuando nos preguntaran si queríamos ser marido y mujer. ¿Un simple "Oui" bastaba? Fue una ceremonia civil rápida y bonita. Unos cuantos años después iríamos a Lima a casarnos por la Iglesia.





Miro hacia atrás todo lo vivido, lo aprendido... Estamos lejos de ser perfectos. No todo siempre es color de rosa pero elegimos querernos cada día y nos esforzamos para ser felices, para que nuestra hija sea feliz con nosotros.

Nuestra relación atravesó su peor etapa durante la mudanza a Lima. El estrés del cambio, afrontar nuevos retos, el temor al fracaso, aprender a trabajar juntos, aprender a vivir con la familia...demasiadas variables, demasiados cambios envueltos en uno solo.

Nos invadieron las críticas, las opiniones, los recelos, los reproches... De terceros y nuestras. Nuestra dinámica de pareja cambió completamente y éramos conscientes de que necesitábamos una brújula para salir de esto juntos.

Si bien es cierto que tenemos un carácter fuerte los dos, siempre supimos complementarnos y llevar bien nuestra relación. Pero esta vez era distinto, esta vez no estábamos solos y además esta vez ya éramos una familia. Por el bien de nuestra hija debíamos salir de esta transición airosos. Así que buscamos ayuda.

Buscamos un terapeuta, nuestra brújula. A veces pensamos que solos podemos resolver todo, o que un amigo que nos brinda su apoyo nos ayudará a ver las cosas más claras. En muchos casos es suficiente, pero no siempre. A veces, es útil tener un árbitro, un guía, una persona que sepa ver más allá de lo que dices y te ayude a entender y a expresar lo que sientes.

Mi esposo, que estudió psicología, era consciente de esto y a manera de prevención contactamos al terapeuta antes de que las "papas quemen". A su lado, hemos ido saltando todos los obstáculos que se nos han ido presentando y hemos aprendido [porque nunca se deja de aprender] a comunicarnos en esta nueva etapa [como padres y socios], hemos sanado viejas heridas y hemos fortalecido nuestra relación.

Es por eso que esta semana, a vísperas de nuestros 5 años como esposos, puedo reiterar que amo, respeto y admiro al hombre que elegí me acompañe por el resto de mi vida.

Problemas seguramente no nos faltarán, pero aquí estaremos, juntos, decididos a dar todo de nosotros para salir adelante y sin temor a buscar ayuda cuando sea necesario.



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Feliz aniversario amor.