Verdaderos hombres cambian pañales



Hay papás que no le entran a este juego. Hay otros que se lanzan al ruedo con todo, sin siquiera dar una leída a la guía básica de babycenter (¡pobres!). Y hay otros, como mi esposo, que teniendo algo de experiencia (pues tiene dos hijas adolescentes), preparan cada detalle para tan letal operación pañalera. 

Cambiar pañales suena muy fácil en teoría. Remover el pañal, limpiar, aplicar la crema, poner el otro pañal ¡listo! Si solo fuera así de simple y se mantuviera de la misma forma durante todas las etapas de nuestro bebe, otra sería la historia. Pues de preocuparnos al comienzo por el cordón umbilical pasamos a la tortura por tenerlo quieto y pelear contra los deseos inmensos de arquear su espalda o dar vueltas, o solo escuchar su infelicidad.

 Y eso que hay algo que no siempre nos advierten y hasta al más experto le puede pasar. Es el temible “poo-nami”-dícese del fenómeno natural que involucra la salida apoteósica de caquita hacia todas partes- esto le pasó a mi esposo y yo estuve allí para registrarlo ayudarle en el post-desastre. Recién nacidos pueden disparar proyectiles de caquita como algo que nunca has visto en tu vida, esto ha sido una de las cosas más hilarantes que he visto, mientras fui espectadora, pues ya no fue tan gracioso cuando me pasó a mí.

Cambiar pañales nunca es divertido (por más que nos den consejos para que lo disfrutemos),  es lindo contemplarlos cuando están tranquilos y hasta jugar con ellos mientras lo hacemos, pero generalmente no es el caso. Tenemos que correr y hacerlo rapidísimo porque no nos dan mucho tiempo. Que cogemos práctica eso de todas maneras. Que no debería ser una tarea exclusiva de la mujer es definitivo.

Así que aquellos papás que cambian pañales, no se merecen un reconocimiento especial para nada. Los tiempos han cambiado. Hoy es un derecho que muchos de ellos reclaman. Y hoy por hoy están luchando para que se les reconozca su papel activo en el cuidado de sus pequeños. 
 Por ejemplo el actor y reciente papá Ashton Kutcher ha iniciado su propia cruzada para que se reconozca este derecho y hace unos días escribió un mensaje en su muro de Facebook: “Nunca hay cambiadores de bebés en los baños públicos para hombres. El primero que encuentre tendrá una mención gratuita en mi página de Facebook”. Yo lo compartí por supuesto. Porque así de frustrados es como nos sentimos al tener que ser siempre yo la que voy al baño del supermercado a cambiar el pañal a uno de mis mellizos y luego regresar por el otro (cuando podríamos cambiarles al mismo tiempo)

La campaña del actor coincide con otra en Twitter, donde un comediante australiano colgó una foto en la que aparece cambiando el pañal de su bebé y que denominó smelfie, una combinación entre selfie y smell(oler). Además, acompañó su tuit con el hashtag #realmenchangenappies, que significa: “verdaderos hombres cambian pañales”. El smelfie ha sido un éxito y ya son decenas los papis que se han sumado y suben sus fotos a las redes sociales.  


De lo que se trata con todas estas campañas es ir más allá de que los hombres cambien pañales. Lo que buscamos es abanderar un modelo de familia igualitaria donde todos los miembros estén implicados en la misma medida en el cuidado y educación de nuestros hijos. Ya no estamos en los tiempos en que los hombres eran los que tenían que salir a cazar y las mujeres quedarse en casa cuidando los hijos. Hoy la decisión de quién se queda en casa, o si ambos trabajan, la toma la pareja en conjunto. Lo que esperamos es que se reflexione y se concientice acerca de la importancia de que el padre esté involucrado de manera activa y positiva en el cuidado de sus hijos desde la gestación y los primeros años de vida. Que es una tarea titánica, lo es. No podemos cambiar algo "que se esperaba" del hombre desde hace miles de años. Se requiere de un cambio de fondo de lo que todos (mujeres y hombres) esperamos del rol masculino actual.