Un bebé plenamente feliz



Hoy te escribo a ti puku puku. 

Me hace muy feliz poder sentarme frente a mi computadora y dedicarte este post solamente a ti. 

Te cuento que muchas personas me han dicho que te ven como un bebé que da paz. Que eres un bebé muy feliz y bueno. Me dijeron también que te veían tranquilo y muy seguro de tí mismo (y eso que aún no hablas y caminas jaja).

Hoy, una prima me dijo que todo eso se debe a los papás que tiene el bebé, porque ellos (los bebés) absorben todo lo que nosotros, los padres, sentimos. 
Así que, me quedé pensando... 
¿Qué tengo yo que te ha dado esa segridad, esa paz, esa tranquilidad? 
¿Qué tiene tu papás que también te demuestra eso?
¿Qué hemos hecho para que te sientas así y lo demuestres?
¿Qué tenemos que hacer o seguir haciendo para que eso no cambie?
¿Qué tengo que rescatar de todos estos halagos para no olvidarme de seguir haciendo lo que (supuestamente) hago?

Muchas preguntas, mucho para analizar...
Luego te miré y si... te vi recontra feliz con todo lo que sucedía a tu alrededor. Te agarré la carita y cuando me miraste... sentí esa paz, la que todos me habían comentado. Continué mirando tus ojitos, cada vez más profundos, con más significado y, sin necesidad de que hablemos, me di cuenta que eres un ser muy sabio. No se cómo explicarlo; pero sentí que tu estás aquí para darnos una lección muy valiosa sobre la vida; a mí, a tu papá y a todos los que te rodeamos y estamos cerca. 
Comprendí que tu mirada comunicaba mucho más de lo que ahora puedo expresar.  

¡Qué lindo que todas esas personas lo hayan notado! - pensé. Y luego me sorprendí, pues en realidad, tú haz hecho que lo noten, Iker. Tú ya estás resaltando y estás tratando de decirnos algo. (me siento como una mamá sorprendida y enamorada jaja)

Mi cabeza siguió pensando en todas esas preguntas y llegué a una pequeña conclusión: la forma en que te tratamos es la que te permite brillar al 100%. ¿A qué me refiero? pues no quiero poner ningún nombre a la crianza porque en realidad, tu papá y yo siempre estamos pensando en el momento cómo vamos a manejar cada nueva aventura que tu nos das. Pero si tenemos unas bases para eso y de ahí partimos para decidir lo demás. 
Así que, te quiero contar cuales son esas bases que me parecieron muy importantes y que creo que dan forma y respuesta a todas mis preguntas y a todos esos halagos que haz recibido. 


Fuente: propia
Primero está el amor.
Mi amor por ti es incondicional, no tienen ninguna condición y nunca la tendrá.

Te amo tal como eres puku puku. Me encanta tu desesperación por querer tener todo ya, ahorita! amo cuando te ríes, cuando lloras y cuando reclamas lo que tú quieres.
Amo cada centímetro de ti.
Amo tus dientecitos y también la fuerza con la que muerdes.
Simplemente, te amo y te trato con mucho, mucho amor. 

Después está el respeto. Siempre respeto lo que quieres, tus necesidades y gustos. Lo más importante que he hecho hasta ahora es repetar tus tiempoS - tus ritmos. Ahí creo que te estoy demostrando que está perfecto que lo hagas cuando tu sientes que puedes hacerlo (ejemplo: agarrar objetos, voltearte, intentar gatear, balbucear, etc). 


Fuente: propia

Luego viene la confianza en mí como mamá y en ti como una personita independiente; creo que si yo te demuestro que confío en ambos, tú lo notarás y te sentirás igual. Y me ha funcionado en casos en los que puede que hayas sentido un poco de miedo pero luego te haz sentido confiado de que estás bien y saliste adelante (ejemplo: cuando te metimos a la piscina la primera vez).

Fuente: propia

Todo esto también se debe al trabajo en equipo con tu papá. Sin el, todas estas bases no tendrían cimientos.

Y ¿a qué me refiero con cimientos?
Me refiero a soportes fuertes.

Un buen equipo es un excelente soporte para cualquier problema o para continuar el trabajo y, con tu papá, somos un buen equipo; una familia.

No necesitamos más que ser una familia tal cual.  

Y, por último también quiero que sepas que una parte fundamental de todo esto es la humildad con la que te criamos. Si algo no sabemos, si algo nos sale mal, si algo nos sale mejor de lo esperado; con humildad aceptamos los errores, los consejos, los éxitos y lo llevamos a un aprendizaje para seguir creciendo juntos como la familia que somos.

Me gustaría que te acuerdes, Iker, de que la humildad te puede abrir muchas puertas para crecer; porque nadie es dueño de la verdad, nadie nace sabiendo, nadie nunca se equivoca.
Si tú, con humildad aceptas todo (lo bueno, lo malo, lo feo, lo bonito de las situaciones) vas a poder verlo como lecciones que te favorezcan y te empoderen. 

Fuente: propia

Iker, quiero que sepas que después de haber identificado todo esto que hacemos por y para ti, me siento orgullosa como mamá. Me siento plenamente feliz de serlo y de que tú me hayas escogido para ser tu mamá. Solo me queda agradecerte y reafirmarte mi compromiso incondicional e infinito contigo en este largo y hermoso camino.

Quisiera que me recuerdes estas bases si en algún momento sientes que no las estoy utilizando correctamente. 

Con mucho amor y cariño para ti mi puku puku hermoso y loquito, 


Tu mamá.