Tengo miedo a dormir solo



Hace unos días mi hijo empezó a mostrar miedo en la noche, no quería dormir solo en su cuarto, miraba a un lugar fijo de su habitación, lloraba dormido, se despertaba a media noche realmente asustado.  Me preocupé porque nunca antes había pasado y empecé a investigar un poco al respecto y encontré que es normal y frecuente que los niños entre 2 y 5 años empiecen a sentir miedo de estar solos, a la oscuridad, a los monstruos y más.

Esto ocurre porque están desarrollando su imaginación, están rodeados de fantasía, juegos de dragones, dinosaurios, brujas, escucharon algo acerca de algún ogro o fantasmas, y como aún no saben separar lo imaginario de lo real, es ahí donde empiezan a sentir miedo.

Conversé con una amiga que es psicóloga infantil y me comentó que muchas veces, nosotros los padres, en nuestro afán por ayudar a que nuestros hijos pierdan sus temores, sin darnos cuenta hacemos todo lo contrario y evitamos que los superen y me dio 5 tips de lo que NO debemos hacer en estos casos.

    No reírse de sus miedos, ni ridiculizarlos cuando los expresan, diciéndole frases como: tan grandote y teniéndole miedo a dormir solo o que miedoso eres, ya que sólo conseguiremos que no expresen sus temores y se los guarden para ellos mismos. Lo que debemos hacer es decirles que los entendemos, que es normal sentir miedo a su edad, que poco a poco va a pasar y que estamos juntos para aprender a vencerlos.

      No obligarlos a afrontar los temores solos: Si tiene miedo y no quiere entrar al cuarto solo, no insistamos en que lo haga. Lo que debemos hacer es entrar con ellos, primero nosotros, prender la luz, hablarle y mostrarle que no hay nada en la habitación, ni debajo de la cama, ni en los armarios, ya que hacer lo contrario sólo provocaría que la angustia aumente y que se frustre por no poder afrontar la situación.

-          No ignores sus miedos pensando que ya pasarán, puesto que esto los hará sentirse solos, inseguros y ansiosos.  Lo que debemos hacer es darles tranquilidad, seguridad, hacerles saber que los comprendemos y que estamos cerca para acompañarlos.

-          No mentir sobre situaciones que le pueden dar miedo. Decirles no te voy a apagar la luz en toda la noche y apagarla cuando se duermen, hará que no duerma bien y se despierte continuamente, pensando que va a estar oscuras después. Lo que debemos hacer es decirles que la luz estará encendida hasta que él logre conciliar el sueño, después se apagará, pero que nosotros estamos cerca para cualquier cosa.

-       No provocarles miedo durante el día, diciéndoles frases como “si no comes o te portas bien, va a venir el ogro o la bruja y te va a llevar”. Esto sólo va a hacer que su miedo en la noche crezca.

Lo más importante es que los niños sepan que no están solos, que los entendemos, que es normal tener miedo y que poco a poco va a ir desapareciendo, decirles que estamos en el cuarto del costado y que cualquier cosa iremos enseguida cuando nos llamen. Darles un baño,  contarle cuentos o canciones bonitas (sin personajes malos, monstruos o brujas) antes de dormir, y evitar la televisión y/o sobre estimulación, los ayudará a relajarse y podrán dormir más tranquilos. En caso se despierten en la noche, acompañarlos y darle tranquilidad y mucho amor, será la base para que pronto su seguridad crezca y puedan vencer sus miedos sintiéndose capaces y valientes al hacerlo.