Sobornando a mi hija


Muchas veces he escuchado "yo soborno a mi hijo porque de esa forma se queda calmadito y puedo hacer mis cosas". Pero, me pongo a pensar, ¿qué tanto beneficio, a la larga tiene el sobornar a nuestros hijos?

Son muchas las mamás que con orgullo me han dicho "acá practicamos el soborno" y nunca pude procesar porque ellas tendrían que usar ese método con sus hijos.

Ahora tengo una hija debo admitir que criar a un hijo no es tarea fácil. No solo porque no sabes que personalidad va a tener tu hijo sino porque si nunca has sido madre, no tienes ni la más mínima idea de cómo criar a un hijo -cuidar a un sobrino, hermanito o los hijos de tu amiga no cuentan. #eslaverdad  

Y si, muchas veces es difícil estar en público con un hijo haciendo berrinche porque no le compraste el juguete que quería o no se quiere comer las espinacas en el restaurant. Igual, personalmente no creo que sobornar a mi hija a cambio de que se comporte, sea la solución. 

Como resultado vamos a tener un hijo/a que creer que cada vez que hace un berrinche le vamos a dar lo que quiere y segundo porque luego lo va a hacer a propósito en todo momento. Imagínense todo el daño que le hacemos a nuestros hijos cada vez que decimos "ya ya ya, toma y no hagas bulla". 

Yo prefiero tener a una bebé haciendo berrinche ahora que tiene 1 año. Mejor es así, porque la puedo sacar al patio y hablarle/resondrarla para que se calme porque me ahorro los super berrinches para cuando tenga 5 y grite con más fuerza, se tire al piso y sea más difícil cargarla. 

Nuestros hijos deben entender quiénes son los que ponen las reglas en casa. Recuerdan cuando éramos pequeños y nuestros padres y abuelos nos decían que "¿Cuando un adulto habla, los niños esperan a que terminen de hablar para interrumpir?" pues ahora, hemos permitido a nuestros niños pensar que pueden interrumpir cuando les dé la gana y yo lo veo hasta en mi familia y yo como madre soy la responsable de enseñar a mi pequeña.

Lo mismo con los modales. Nosotros sabíamos muy bien que cuando nos invitaban a comer, debíamos comer todo lo que nos servían y siempre debíamos agradecer y ser cordiales. Hoy en día, nosotros los padres nos olvidamos de reforzar esos comportamientos y estamos criando niños que no saben obedecer y que cuando van de visita a casa ajena piensan que pueden destruir todo a su paso y cuando el dueño de casa les dice que no hagan eso, los niños se molestan.

Pero es que también en la época en la que nosotros éramos pequeños existían otro tipo de castigos. Yo he pasado por el cinturón y la sandalia y sigo vivita y coleando, no digo que estoy totalmente de acuerdo en castigar a nuestros hijos así pero como madres, también debemos ser creativas para hacer entender a nuestros hijos que deben obedecer porque es parte de su deber como hijo.

Y es que existen otras formas de castigo que en nuestros tiempos que funcionan también – en nuestro hemos decidido en poner a nuestra hija en una esquina de la casa o en su habitación hasta que se calme y comencemos desde cero. 


Que tu SI sea SI y tu NO sea NO. 
Porque los niños son inteligentes, ellos saben si eres fácil de convencer y te van a manipular. En mi casa, yo sabía cuál de mis padres era el "fácil de convencer" y cada vez que quería algo, iba primero a ese padre. Naya hace lo mismo, ella llama al padre que no la resondró y es por ello que mi esposo y yo hemos decidido que debemos estar en la misma sintonía cuando Naya tiene este tipo de comportamientos y nos apoyamos mutuamente en nuestras decisiones.


Pedir perdón por algo que no debes. 
Algo que la cultura americana hace, es pedir perdón a sus hijos porque tiene que comerse las verduras o porque no pueden jugar con el enchufe. ¿Por qué?

Nosotros podemos ofrecer opciones a nuestros hijos en cuanto a que color de pantalón te quieres poner pero cuando se trata de comer las verduras o no jugar con cosas que la pueden lastimar, no tienen opción sino que por su bien deben obedecer. Yo sé que a veces es difícil ser firmes con nuestros hijos pero si no lo hacemos ahora, no podremos después.

Sobornar no debería ser una opción para nosotros como padres, porque nuestros hijos van a aprender que lo hacemos y tarde o temprano van a comenzar a exigir el soborno como un derecho.

¿Ustedes que opinan? ¿Alguna vez han practicado el soborno? ¿Qué resultados inmediatos y a la larga han tenido?

¡Hasta la próxima! Bye bye girls!