Nuestros primeros 365 días [Lecciones de la maternidad]


¡Mi princesa cumple un año! 365 días llenos de amor, de muchos cambios y de millones de sonrisas.

Un 22 de marzo, a las 11h14 mi esposo y yo nos convertimos en padres y nuestras vidas cambiaron completamente.

De más está decir que nuestros hijos nos enseñan mucho con muy poco. Esa inocencia con la que vienen al mundo está llena de sabiduría. Muchos pensarán que un bebé no puede saber nada de la vida y que es la labor de los padres enseñarles.  Muchos se concentran en querer enseñarles las decepciones y derrotas que pueden llegar en un futuro y olvidan reforzar lo que pasa cuando se ama plenamente.

Este pedacito de cielo me ha enseñado que tan importante es hacer barra a cada pequeño logro que tiene. Porque ese pequeño "agú" se convirtió en "mamá", en "papá", ese pequeño impulso hacia adelante fueron sus ganas de aprender a gatear y porque ese pequeño pasito sin apoyarse es un salto al vacío para aprender a caminar. Prometo nunca dejar de hacerle barra y darle ánimos por más pequeño que sea el avance porque sé que es la punta del iceberg y que lo que vendrá después será siempre más grande.



Nos ha enseñado a mi esposo y a mí lo importante que es recordarnos cuanto nos amamos. Su rostro se ilumina con cada pequeño beso que nos damos frente a ella. Nos aplaude, y luego ríe cuando juntos le damos besos a ella.

Ese ser tan pequeñito nos ha enseñado a entender que está bien si nos equivocamos. Nos ha perdonado cuando le pusimos demasiado abrigo en el avión y se moría de calor, cuando le cambiamos mal el pañal y se ensució, cuando no soplé lo suficiente su comida y estaba muy caliente para ella. Luego de cada error, me mostraba su malestar y luego me daba una sonrisa cuando todo estaba bien. No hay rencor, no hay enojo, solo comprensión.

Este 22 de marzo cumplo un año como madre. Ser mamá, siendo hija, esposa, hermana; no es tan fácil. Mostrarle al mundo que eres capaz de cuidar a tu bebé parece misión imposible. Ser madre se convierte en patrimonio de la humanidad y todos saben menos tú como cuidar, criar, educar. Tus métodos cuestionados y tus resultados sin mérito porque "tuviste suerte".

Así que este primer año como mamá me está enseñando también a luchar por lo que creo. A escuchar y sobre todo a informarme. Tengo la gran responsabilidad de formar una persona y darle alas para que pueda volar sola, sin temores. Desde ya, con su corto año de vida, la respeto y admiro mucho. Es una persona risueña, despierta, sabe lo que quiere. Sé que será una gran mujer y trataré de darle durante sus años de infancia y adolescencia las herramientas necesarias para que pueda lograr todo lo que se proponga; para que cuando sea adulta pueda vivir una vida plena.

Cuando ella nació, yo volví a nacer. Y este año, lleno de "primeros" es solo el inicio de una gran aventura que nos queda por delante.



 ¡Feliz cumpleaños princesa!