La Estimulación Temprana y la Música



Se puede decir de la música, sin lugar a dudas, que es el elemento primordial para lograr el equilibrio afectivo, intelectual, sensorial y motriz que persigue la educación en el nivel pre-escolar, escolar y desde hace una buena cantidad de años se utiliza para trabajar con mujeres embarazadas y en terapias para tratar problemas psicológicos, psiquiátricos y médicos.

“Todo ser humano puede tener acceso a la música.
No hay una carencia absoluta de aptitudes musicales,
sólo hay que despertarlas y desarrollarlas”

El oído es el primer órgano que desarrolla el bebé en el útero materno, y esto ocurre entre los 4 y 5 meses de embarazo.   Esto significa que el feto empieza a oír los sonidos externos del ambiente en el que se encuentra la mamá.

Estudios realizados por musicoterapeutas y especialistas perinatales han demostrado que la música estimula las neuronas del feto, por lo que se aconseja crear un repertorio que el bebe, luego de nacido, pueda reconocer y crear así un nexo entre el antes y el después de nacer dándole una sensación de seguridad.

Un bebé estimulado con técnicas psicomusicales nacerá con mayores capacidades de conexiones neuronales, con lo que, con un buen estímulo del medio ambiente donde se desarrolle luego de nacer, podrá adquirir fácilmente una mayor inteligencia.

Ahora hay muchos especialistas en estimulación temprana, profesores de educación inicial que enseñan en nidos y colegios y últimamente, se ha tomado conciencia del papel importante de los padres en este aspecto.   Es muy fácil estimular a los bebés en casa, si se tiene la suerte de asistir a algún programa especializado, se pueden repetir los ejercicios y juegos que ahí se han realizado, si no es así, hay mucha información en internet de cómo realizar actividades con bebés.   En realidad lo único que se necesita es un poco de imaginación y mucho amor.   Lo que es seguro, es que se logrará consolidar una relación afectiva muy estrecha entre la mamá o papá con el bebé que a su vez creará confianza y comunicación entre ellos.

La estimulación temprana ha tomado en los últimos años un lugar importantísimo pues por medio de ella se desarrollan las habilidades, intelectuales y motoras necesarias para un correcto desenvolvimiento del niño sin dejar de lado la parte emocional.   El periodo de crecimiento y desarrollo del cerebro comprende desde antes de nacer hasta los seis años de vida;  es durante estos años que conviene dar más información a los niños cargada de valores y educación.

La música en este aspecto ocupa también un importante lugar por ser un gran motivador.   Es fácil ver cómo un niño desde muy pequeño, al oír el ritmo de una música, mueve su cuerpo o parte de él.   Esto demuestra que se interioriza esa música y se manifiesta o exterioriza por medio del movimiento.


Para terminar, no debemos olvidar que la música puede ser la base para desarrollar todos los objetivos, contenidos y actividades del proceso de enseñanza – aprendizaje que tiene lugar en la escuela y en la casa.   La música es integradora, vale decir, que se trabajan diferentes aspectos con una simple canción: se puede aprender los días de la semana a la vez que desarrollamos la motricidad gruesa o fina (dependiendo del trabajo que se realiza con dicha canción) y además se puede estar mejorando el lenguaje y aumentando el vocabulario que maneja el niño, por ejemplo.




Fuente de imagen: www.subebe.com