Juguetes inesperados


De un tiempo a esta parte me he dado cuenta que nosotros, como padres, pensamos muchas veces en lo que queremos para nuestros hijos y dejamos de lado lo que ellos quieren. Y es que así nos sea difícil de creer o de entender, nuestros hijos, así sean muy pequeños, saben que quieren y que no. Ahora que nosotros no estemos de acuerdo, ese es otro cantar.

Con el tema de los juguetes para Antonella, siempre busqué que sean seguros en todo sentido. O sea, no tóxicos, no muy pequeños, que no sean muy duros para evitar que se golpee y si además eran ecológicos, mejor! Me pasee por todas las tiendas de artículos para bebés y me moví por todas las góndolas de supermercados o tiendas por departamento buscando los adecuados. Al final compre juguetes tal y como los buscaba, 100% seguros para Anto y sí, más caros que el promedio pero no importaba, la seguridad de ella era primero. Hasta ahora creo que la más entusiasmada con todos los juguetes fui yo porque ella, o los agarro muy poco o no les hizo caso.

Ella siempre supo con que cosas quería jugar, nunca le importo la cantidad de veces que le explicara, ella lo había decidido y, al menos por mientras, no había manera de hacerla cambiar de opinión. Desde antes que pudiera hablar o caminar ya tenía sus favoritos, entre ellos el control remoto o la carcasa de mi cel. Yo le ponía los juguetes lindísimos que le había comprado pero ella se movía hasta llegar al control y se quedaba horas jugando con él. Como en su primera navidad, tuvo muchos juguetes como regalo pero al final terminó jugando con el papel regalo y con las cintas que los envolvían.

Cada cosa tuvo su tiempo, vino la etapa del control remoto, de la carcasa, de las bolsas, de las cintas. Luego vinieron los favoritos: LAS BOTELLAS! No sé cuál es el afán de las benditas botellas pero las lleva para arriba y para abajo. Las limpia, las ordena, las tira y las vuelve a recoger, parece recicladora. No hay juguete que reemplace las botellas. Literalmente, todos los fines de semana que dejamos todo lo de reciclaje, siempre debemos de dejar por lo menos un par de botellas para que juegue.


Y sus pequeños ¿también les salieron jugando con los objetos más inesperados?