Juguemos con pintura


Hola a todos! Les cuento que hace unos meses tuve la primera aventura de pintura junto a Bri. ¿Cómo así? Pues, decidimos ponernos la ropa más gastada que tenemos, y tirarnos al suelo a pintar con nuestras manos, pies y con todo lo que podamos.

Quiero compartir con ustedes algunos datos que podrían servirles para esos momentos donde tu pequeño Picasso, dejará volar su imaginación.


Ambienta el espacio que utilizarán. Si vas a hacerlo en la sala o en una habitación pequeña, te aconsejo que coloques papel periódico o papelógrafos en el suelo. Eso evitará que al final tengas que trapear el piso. Sólo recoges el papel, lo arrugas y lo tiras al bote de basura.

Ten a la mano todo lo necesario para jugar y limpiar por si se ensucian partes delicadas (ojos, nariz o boca). Al jugar con pintura, nadie se fijará si te ensucias de más, pero si entra a los ojos, te vendría bien un vaso con agua y papel toalla.

La vestimenta. Puedes comprar un mandil pequeño para evitar malograr la ropa o simplemente buscas un polo viejo en el armario y se lo ponen. Este último permitirá sentir la textura de la pintura en el cuerpo, que también es parte de una estimulación temprana.

Temperas de colores normales o neones. Para evitar que las temperas se combinen por completo, puedes colocar un poco en un plato de tecnopor o en la tapa del frasco de pintura. Así podrás jugar guardarlas para otra ocasión.

Estar dispuesto a todo. ¿Y con esto a qué me refiero? A que debe gustar ensuciarte, sin temor a mancharte el cabello, las uñas, la cara, etc. Verás que si te olvidas de estos detalles, el juego será inolvidable.



¿Resultado?

Diversión al máximo, cuerpo y cara de colores, ropa decorada con pintura, corazones latiendo de alegría...en conclusión, la OBRA PERFECTA.


Aquí las huellas del delito, digo, de esta bonita experiencia jajaja.



Espero que les haya gustado y les sirva de ayuda los tips. Nos reencontramos en el siguiente artículo, bye bye.