Helado de frambuesas


Si bien uno puede comer helados durante todo el año, es en verano donde nos provoca más, y si en casa nunca falta un postre, pues el helado es lo ideal porque no requiere de prender un horno y derretirse en la cocina.



Hay muchas formas de hacer helado, pero la que les traigo hoy es una bastante especial, así que los invito a descubrir cómo conseguir un helado tan cremoso, rico y saludable como este Helado de Frambuesa.

Pensemos en lo que es un helado, en las propiedades que debe tener. Lo primero que se nos viene a la mente es que debe ser cremoso, debe ser dulce y bueno, frío.



Hay mil formas de hacer un helado, pero el principio básico en toda receta de un buen helado es que se debe partir de una especie de crema inglesa, elaborada a base de leche o crema de leche (mejor esta última) y yemas, además del azúcar. Sobre esa crema se agregan los sabores, que puede ser chocolate, vaina de vainilla, frutas o hasta mantequilla de maní o Nutella (¿ya sumaron las calorías?).


Esta mezcla debe ser colocada en una máquina de helados para que mientras se vaya enfriando se vaya batiendo, logrando así una textura cremosa y sin cristales de hielo. La alternativa es congelar la mezcla y cada hora retirarla, batirla y volver a congelar, haciendo esto hasta lograr que nuestro helado se vuelva muy cremoso.

La receta de hoy no necesita máquina de helado, no necesita congelarse y batir, batir y congelar y lo que es mejor, esta receta es libre de lactosa, libre de grasas, es vegana y ojo con esto: NO lleva azúcar. Ahhh...ya veo que ahora sí capté el interés!!!


Muy bien, el secreto está en el plátano. Sí, lleva plátano y resulta que es el sustituto ideal de la crema leche, las yemas y el azúcar. ¿Qué más lleva? Bueno, en este caso frambuesas, pero le pueden poner fresas, mango, lúcuma, lo que quieran. Lo ideal es que sea una fruta de sabor intenso para opacar al plátano y sobre todo, que esté congelada.


La clave está en usar un plátano que esté bien maduro, y eso es fácil, con este calor los plátanos maduran en un dos por tres y a veces a los chicos no les gusta comerlos cuando ven que están negritos. Me pasa seguido y lo que yo hago es pelarlos y congelarlos, luego los uso ya sea para hacer este helado o los descongelo para hacer Queque de Plátano.

Pero vamos con la receta. Cortar en rodajas un plátano grande que esté bien maduro, colocarlo en un recipiente hermético y ponerlo en el congelador como mínimo 2 horas.


Colocar el plátano dentro del procesador de alimentos junto con las frambuesas que también están congeladas y procesar. ¿Cuánto de frambuesa le ponemos? Pues no hay una medida exacta, todo depende de qué tan intenso quieran el sabor. Yo le puse como media taza de frambuesas. Recuerden que pueden usar cualquier otra fruta.


Cuando recién están procesando verán que las frutas se trituran y quedan como grumitos, es normal, hay que seguir procesando por unos minutos más. Sí, hay que hacerlo en un procesador, lo que pasa es que las frutas están congeladas, como hielo, entonces necesitamos de un motor potente para que las triture. Si la licuadora de ustedes tritura hielo, entonces la pueden usar, pero por favor, por intervalos pequeños, no queremos malograr el motor.



Finalmente obtendrán una mezcla muy, pero muy cremosa y estará lo suficientemente fría para servirlo inmediatamente.


Y listo, ya tienen un helado cremoso, fresco, rico y hecho solo a base de frutas. Súper sano.