Haptonomía…caricias antes de nacer


La primera vez que leí sobre la haptonomía tenía recién 10 semanas de embarazo. Estaba en una playa de Barcelona de vacaciones y había comprado mi primera revista para mamás. Había un artículo que hablaba sobre el canto prenatal, la sofrología y la haptonomía e invitaba a las personas a encontrar la preparación al parto que más les gustaba.

Luego de mi primera ecografía,  comencé a informarme más sobre el tema. Quería una preparación en la que pueda participar mi esposo activamente y pudiéramos conectarnos con nuestro bebé.

Muchas técnicas lo permiten y tenía que encontrar aquella que vaya con nuestra personalidad. Y así encontramos la haptonomía y una súper doctora que nos supo guiar durante todas las sesiones juntos.

Supimos que esta preparación era la que mejor se adaptaba a nosotros luego de nuestra primera sesión. Estaba yo echada en la camilla, mi esposo tenía sus manos en la parte baja de mi vientre y yo las tenía en la parte superior. Nuestra doctora nos hablaba de manera suave y nos invitaba a hablar con la princesa desde el interior e invitarla a unirse a nosotros. Empezamos a hablar, a contarle que cuando ella naciera nos mudaríamos a Perú y que conocería a toda la familia ...cuando de pronto mi barriga hizo como burbujas que se veían en la piel : ¡¡¡su primera patadita!!!

Desde ese día tuvimos sesiones una vez al mes, aprendimos mucho y nos conectamos más con la princesa. Mi esposo aprendió también a comunicarse con ella y a ayudarme con las molestias del embarazo a través de esa comunicación. Por ejemplo, si mi gorda estaba muy cómoda en mis costillas y me hacía doler, su papá la invitaba a moverse un poquito poniendo sus manos en otro lugar del vientre y ella iba a saludarlo y se acomodaba mejor.

Para nosotros fue una excelente preparación que se concentró mucho en lo afectivo y que pudimos continuar un par de veces luego del parto ya con la princesa en brazos.




¿Entonces, qué es la haptonomía?
Es una técnica que se concentra en el tacto y sobretodo en las manos del hombre que se colocan en el vientre de la mujer embarazada. Los padres invitan a su bebé a comunicarse con ellos, le transmiten su amor con el objetivo de reforzar lo que llaman una "seguridad afectiva", una especie de confianza que da más fuerza al bebé durante su desarrollo en el vientre.

Es por esto que quienes practican esta técnica no solo la ven como una preparación al parto sino también como una preparación a la paternidad.

¿Quién puede llevar esta preparación?
Las parejas que se sientan listas para desarrollar una comunicación perceptiva con su bebé. Aquellas mamás que deseen dar a luz sin epidural.

También es recomendada para aquellos casos en los que hay alguna dificultad en el embarazo y los padres desean tener un mayor contacto con su bebé (depresión, cirugía fetal, pérdida de un feto en un embarazo múltiple).

¿Cuándo comenzar?
Las sesiones son en pareja y se puede comenzar a partir del segundo trimestre de embarazo o desde que el bebé es capaz de comunicarse con la mamá. Luego del 7mo mes de embarazo ya es muy tarde para comenzar la preparación.

¿Existen contraindicaciones?
No.

¿Es una preparación completa?
Sí. Aunque es posible también complementarla con otras técnicas.

Sin embargo, la haptonomía no es compatible con la sofrología [ya que la sofrología se concentra en la preparación mental y la visualización mientras que la haptonomía se basa en sensaciones y sentimientos].

¿Se debe practicar en casa?
Sí, es aconsejable además practicarlo en pareja para seguir disfrutando del placer de comunicarse con su bebé.

¿Se puede seguir practicando luego de dar a luz?
Sí. La haptonomía post natal se practica con el bebé durante su primer año. El objetivo es aprender los gestos de comunicación con el bebé para ayudarlo a conocer mejor el ambiente que lo rodea y fortalecer su autonomía.

¿Dónde encontrar una persona capacitada?
Hay una lista de todos aquellos (ginecólogos, parteras, psicólogos) capacitados para guiar en esta práctica a los padres, a nivel mundial. Puedes encontrar esta lista en: http://www.haptonomy.org


La haptonomía nos enseñó a comunicarnos con nuestra gordita durante el parto. Durante las contracciones, las manos de mi esposo estaban en mi barriga y me ayudaban a manejar el dolor. Al mismo tiempo, sentimos que a través de ese contacto invitábamos a nuestra bebé a seguir el camino para nacer. Y cuando nació, cuando la vimos, dejó de llorar al escuchar nuestras voces. Fue como si nos conociéramos desde antesnos conoció desde el vientre y nosotros a ella.