El 6to sentido


“A mí no me mientes, recuerda que tengo un 6to sentido”

Cuando era una adolescente, me reía de esta frase que decía mi mamá. Ella siempre tan ocurrente, me amenazaba con descubrir que me pasaba pues tenía un “6to sentido”.

Y lo más gracioso y “preocupante” es que ese sexto sentido si acertaba casi siempre, por no decir siempre.

A veces estaba lejos y me había pasado algo y mi mamá me llamaba para decirme si estaba bien. Me daba un poco de miedo porque ya dejaba de ser solo el sexto sentido para volverse algo sobrenatural. Típico de adolescente paranoica.

Este “poder” de mi mamá se hacía más y más notorio, no solo conmigo sino con mis hermanos. Queríamos sacarle el truco y hacer que nos confiese como sabía todas esas cosas. Mi mamá solo se reía y nos decía: algún día van a saber, algún día…

Y el “algún día” me llegó, cuando me convertí en madre. Ese sexto sentido se me activo cuando tuve a ese hermoso bebé y cada día lo conocía más y más. Comencé a entenderlo, a descubrirlo y a ser mitad bruja. Por ejemplo, a veces el sueño me vencía, pero me levantaba 05 minutos antes de que se levantara. O sentía que iba a llorar, sin que realmente lo estuviera haciendo. Nadie más lo escuchaba, solo yo.

Ahora sé, sin que me lo digan, cuando a Mateo le ha pasado algo. Sé de sus alegrías y de sus tristezas. Sé cuándo me ocultan algo. Es algo en el pecho que no se sabe cómo describir. Es muy loco todo.

Este post no es nada de espiritismo ni nada por el estilo, ja, ja, ja. Pero esto de la maternidad si tiene algo de mágico. Este sexto sentido que parece un tanto fantasioso existe, y lo conozco como el sentido del amor.

Seguramente ustedes también lo han notado.


Besos,