Baby Led Weaning


Poco después de que Matias cumpliera un año se enfermó y con la enfermedad (como es lógico) vino la pérdida de apetito.

Antes de eso, Matias se alimentaba súper bien. Yo era una de las pocas mamás que no se preocupaba sobre la alimentación de su bebé porque él comía todo y por montones. Comía tan bien, que hasta ni su pediatra podía creer la cantidad que el gordito aceptaba. 

Lo mejor de todo, era que no tenía que cantarle, ni bailar, ni darle juguetes para que comiera. Simplemente llegaba la hora del desayuno, almuerzo o cena y Matias ya estaba inquieto mirando su cuchara y abriendo la boca para empezar el momento más rico del día. 

Realmente en ésa época no entendía a las mamás que sufrían y se referían a la hora de la comida como "La hora del terror". Queridas mamás, ahora las entiendo.

Al inicio, cuando Mati no quería comer me imaginé que era normal, ya que tenía una infección en la garganta y todos sabemos lo molesto que es hasta pasar agua cuando estamos así. Pasaron unos días, él ya estaba bien, pero el gordo sólo me aceptaba a lo mucho 3 cucharaditas. Era desesperante.

Pasé de tener a un bebé que comía excelente a tener uno que no quería ni ver la cuchara. Fue ahí cuando entendí a todas las mamás que me decían la "suerte" que tenía con Mati y lo "feliz" que debía ser con un niño que comiera tan bien.

Personalmente, no creo que con los hijos exista "suerte", pero en el caso de la comida... Tengo mis dudas. 

Fueron 3 semanas de calvario, todos trataban de ayudarme a la hora de las comidas, nadie tuvo éxito. Me aprendí todas las canciones para bebés, le daba de comer en lugares nuevos (Ahí comía un poco más), le daba 100 juguetes y nada. Nada era lo suficientemente bueno para que Matias volviera a comer como antes. 

Lógicamente, mi bebé perdió un poquito de peso. Las personas de la calle todavía le decían: "Que lindo gordito" o "Qué tales piernas", pero para mí y mi familia era más que obvio que nuestro Mati estaba más flaquito.

Su pediatra no estaba tan preocupada porque Mati seguía con lactancia materna, pero de todas maneras me dio consejos para que retomara su alimentación con normalidad. Uno de ellos, fue la "introducción de la alimentación complementaria guiada por el bebé" o también conocida como Baby Led Weaning

¿En qué consiste?

En que el bebé adopte la alimentación complementaria en base a sus necesidades y gustos. Lo que los padres debemos hacer es poner a su alcance alimentos nutritivos y variados, para que nuestros hijos puedan elegir qué  y cuánto comer. 

La base de ésta técnica es sacar el mayor provecho a la curiosidad innata de los bebés, que experimenten con los alimentos que se les ponen en frente para que finalmente imiten a los adultos y se alimenten a su ritmo y sin presiones.

 ¿Cómo hacerlo?

En nuestro caso, sentamos a Matias a la mesa con nosotros, a la hora de su comida. El en su silla de comer y nosotros en nuestros puestos con nuestros platos ya servidos. Puedo decirles que fue rapidísimo que Matias empezó a imitarnos. Ese día le serví pollito y zanahorias sancochadas. Sin darnos cuenta, Matias ya había comido la mitad de lo que le puse en su mesita. 

Claro está que no todo es perfecto, el primer día no comió todo, sin embargo comió más de lo que me había propuesto como "meta". Al principio, no es que estén interesados en comer, al menos Matias jugó y experimentó con la comida y de paso comió algo. También, les puedo recomendar que si van a tratar esta técnica, háganlo en un piso que sea fácil de limpiar. Yo empecé en mi comedor, sobre mi alfombra, casi me infarto cuando vi que nada podía hacer (Más que recoger los pedazos que caían) hasta que Matias terminara de comer. 

Toma tiempo que el niño se acostumbre y que entienda que lo que se le está poniendo al frente es ahora su comida, al principio va a ser como un juego, pero ellos mismo van agarrándole el gusto a comer de ésta manera. 
Después de unas 3 o 4 semanas así, volví a intentar darle de comer con su plato y cuchara. Fue una locura, empezó a comer casi como lo hacía antes, veía la cuchara acercarse y ya no peleaba ni lloraba. Lo que sí hace ahora es tratar de agarrar ciertos pedazos de comida que se caen a su mesa y se los come. 


Ventajas:

          Comen a demanda, la cantidad necesaria que sus cuerpos les piden y no sienten la presión que muchas veces los papás les transmitimos al frustrarnos cuando no comen "como deberían".
         Cuando comen los alimentos por separado, aprenden a diferenciar los sabores de cada uno de ellos. Por ejemplo, cuando prueben una manzana van a saber identificar que sabe a manzana, la zanahoria a zanahoria y así con diferentes alimentos. Normalmente, cuando les ofrecemos un guiso de pollo, ellos sienten la mezcla de sabores pero no el de cada uno por separado.
          Si les dan a sus bebés todo licuado y ahora sufren para que coma por lo menos chancado, ésta es la mejor opción para la transición a la comida de "grandes". 
  
Ejemplos de comidas Baby Led Weaning

           Verduras enteras cocidas al vapor o ligeramente cocidas: vainitas, choclos baby, etc.
           Ramilletes de coliflor o brócoli al vapor o ligeramente cocidos.
           Palitos de verduras al vapor, asados o fritos: zanahoria, patata, berenjena, nabo, camote,          calabaza, calabacín, etc.
           Palitos crudos de pepino.
           Rodajas gruesas de palta (que no esté muy maduro).
           Pollo (en formade tira de carne o un trozo con hueso, tipo muslo,que pueda agarrar).
           Frutas: pera, manzana, plátano, mango, etc. Bien enteras o bien en palitos.
           Palitos de queso (tiene que ser firme, los más cremosos no servirían).
           Colines, grisinis o trozos de pan en general.
  
Y, para los padres más atrevidos, amplia la lista de sugerencias:
    Albóndigas o hamburgesas caseras.
    Nuggets de pollo o de cordero.
    Varitas de pescado.
    Pasteles/hamburguesas de lentejas.
    Bolas de arroz (como las que se usan para el sushi, por ejemplo).

Todavía hay algunos días en que Mati no come como yo quisiera, estos días son contadiiitos, pero tengo la tranquilidad de saber que mi hijito come otra vez y se alimenta como debe.

La verdad que con tal de que mi bebé coma, no me importa si es que lo hace con los pies. Sé que no soy la única que ha pasado por esto, deben haber miles de mamás que sienten una felicidad extrema al ver a sus bebés comer, y más si es luego de un largo período. 

No se estresen (Yo lo hice y no me fue bien, no sirvió de nada tampoco), no los fuercen, sólo dejen que fluyan con su comida y con ésta técnica que me solucionó la vida. 







Fuente imagen: huffingtonpost