Mamá a los 19

Hoy quise escribir un post totalmente sincero, con palabras y pensamientos que salen directamente de mi corazón (no, no es que sea muy cursi, lo que pasa es que hablar de este tema, no es muy fácil).
Quería escribir sobre esto hace mucho, pero ahora es cuando verdaderamente me siento segura de compartir esto con ustedes.
Algunas de mis queridas lectoras, que me siguen a través del blog, fan page o diferentes redes sociales, sabrán que soy una mami joven (actualmente tengo 20). Resulta que cuando me enteré que estaba embarazada yo acababa de cumplir 19 años, y lo recuerdo como si hubiese sido ayer...

Fui junto a mi novio al doctor para hacerme un análisis de sangre (quería estar totalmente segura de la respuesta), estuvimos conversando y bromeando con la enfermera hasta que regresó con el resultado y su cara era otra.. estaba seria y pálida (parecía que iba a darle el resultado a un familiar cercano), y fue cuando dijo las palabras mágicas: "¡Estás embarazada!". Asumo que ella esperaba de parte de nosotros una reacción distinta, pero vi que se sorprendió cuando nos agarramos de las manos, nos sonreímos y abrazamos. No puedo negar que estábamos nerviosos, claro que lo estuvimos. Mis manos temblaban, mi corazón saltaba de la emoción y el amor nació en ese instante al enterarme que había un ser humano creciendo dentro mío. Sin embargo, era como si mi cabeza se hubiese despegado de mi cuerpo, estaba repleta de pensamientos sobre el qué dirán, y ahora que le digo a mi madre, cómo puede ser posible si hace unas semanas estuve saltando y gritando hasta más no poder en un concierto de kpop jajajaja. Si, todo tipo de preguntas venían a mi, también estaba el hecho que yo no tenía ni la menor idea de lo que tenía que hacer para que mi bebé esté bien. Quiero decir, uno puede conversar con las primas que estuvieron embarazas, haber leído uno que otro artículo en internet sobre maternidad, hasta haber conversado con tu madre de esos temas. Pero vivirlo en carne propia, si todas las madres (sea la edad que sea) se preguntan si realmente serán buenas, imagínense cómo me sentí yo. 

La noticia la recibí un 24 de diciembre de 2012 en la tarde, horas antes de celebrar la navidad. Para mi fue increíble, verdaderamente una bendición.

Pero ustedes pensarán..claro, esa es la parte linda, pero lo difícil viene después. Por supuesto! Porque antes de sentir las nauseas y mareos, tuve que decirle a mi madre todo lo que estaba sucediendo.
Siempre que me preguntan mi edad, exclaman: "wuao, eres mami joven, ¿cómo le diste a tu mamá la noticia? ¿cómo lo tomó? ". Lo cierto es que es difícil de explicar, en esos momentos fue como un golpe para ella, y un miedo y tristeza profunda por mi parte. Sentí que la c@gué totalmente con ella, que no merecía todo lo que me hubiese podido dar hasta ese día, que era una mala hija...
Todo tipo de pensamientos tristes venían a mi cabeza, pero mi corazón nuevamente me contradecía: "no, cómo puedes estar triste si tú estás feliz. Si fruto de un gran amor han formado a un ser que crece dentro de ti. Esto no termina aquí, tú puedes salir adelante, tú puedes estudiar, tú puedes trabajar, tú puedes criar, tu puedes amar, TÚ PUEDES SER MADRE..."

Ahora que me pongo a pensar en ese momento vuelve el nudo en la garganta, pero luego veo a mi madre jugando tan feliz con mi hija, la ama más que a mi, estoy segura de eso, y me encanta! Después de haberle dado la noticia, me dijo: "esa criatura va a traer alegría y paz a esta casa". y tenía razón.

Desde el comienzo, yo me volví una adicta a los artículos de maternidad, charlas informativas de maternidad, lactancia, crianza con apego y temas afines. No podía parar de inscribirme a cuanto taller se presente. Era mi forma de demostrarle a mi bebé que hacía todo lo posible por ser buena madre. Cumplía con mis controles, análisis, y hasta cuando me mandaron hacer dieta la hice sin protestar. ¿Quién dice que una madre joven no puede ser igual de buena que una madre que tiene el doble de edad o tal vez más hijos y más experiencia? Yo hasta ahora me siento más que satisfecha con todo lo que hice para que mi hija esté bien.

Creo que la edad no tiene nada que ver con la madurez. Además, un hijo te cambia por completo! Tener a Brianna a esta corta edad me abrió los ojos por completo. Conocí el verdadero amor, lo que significa darlo todo por otra persona.

Para mi, mi princesa es como la pieza de mi rompecabezas que tanto buscaba y necesitaba. Esa piecita tan importante y especial que encaja perfectamente en ti y hace que tu vida tenga sentido. Con ella siento que mi vida está completa. Que soy capaz de darlo todo, y de hacer todo con tal de hacerla feliz y que se sienta orgullosa de su mami.

Regularmente recibo mensajes de mamis jóvenes que se identifican con mi página, varias de ellas me cuentan su historia, y para mi es confortante saber que todas esas historias terminan con un final feliz. Porque es así, si no tuviese un final feliz es porque aún no ha acabado la historia. Pasar por lo que nos tocó pasar (o tal vez elegimos pasar) no es fácil, pero te va a convertir en una super guerrera y tú hijo/a lo sabrá. Así tengas que atravesar esta etapa sin una pareja, o por decisión propia eres madre soltera no quiere decir que no lograrás tus metas. No hay peor error que vivir sin trazarse metas porque piensas que no podrás lograrlas. Un bebé debe verse como un motivo de superación, si antes luchabas por ser mejor, ahora esfuérzate el triple. Sácate la mugre y no permitas que nadie se atreva a decirte que lo difícil que la estás pasando es por haber tenido un hijo. Tal vez para el resto no fue la edad correcta para ser madre, pero sólo tú puedes saber que no cambiarías esto por nada...

Algunas imágenes de mi embarazo:








Hasta que por fin conocí al amor de mi vida: