El ama de casa perfecta

Definitivamente estoy lejos, muy lejos de ser el ama de casa perfecta. A estas alturas te habrás dado cuenta de ello. No está mal ser el ama de casa perfecta. Esto depende de cómo te sientas. Si te gusta, qué genial. Pero yo le huyo a eso. No sé si está mal o está bien.

Antes de casarme, mi vida se resumía al trabajo, a mis libros y a mis amigos. Incluso ya había experimentado vivir sola y sabía hacer lo básico como meter la ropa en la lavadora y luego a la secadora. Meter mi comida al microondas y de vez en cuando preparar algo de mi gusto. Pero, casarse y formar un hogar, es otra cosa. En estos tres años, he mejorado mis técnicas de cocina (¡Ya no quemo el arroz!), ya no tiño la ropa, limpio adecuadamente y sé coser algunas cosas. Pero de ahí a hacer postres y chalinitas, no.

Mi abuelita siempre me decía que aprendiera a planchar (clases intensivas con una tía que plancha a la perfección), que aprendiera a cocinar, a coser, a tejer, a limpiar porque tu esposo te va a exigir todas esas cosas. Me reía y le decía: el hombre que quiera casarse conmigo va a tener que aceptar que tengo alma de hombre.

Mi idea no estuvo tan lejos de la realidad porque papá o bien se encarga de una tarea (en específico de cocinar) o comparte las funciones. Realmente para mi es una bendición.

Lo que rescato de todas las cosas que mi mamá y abuelita me decían sobre aquel tema es que seas hombre o mujer es importante aprender lo básico. No solo por el hecho de formar un hogar sino porque puede ser que te quieras independizar y vas a tener que cocinar aunque sea un huevo frito. Uno no sabe las vueltas de la vida y sea como sea hay que sobrevivir. Además uno que otro tip hogareño sirve para sacarte del apuro.

 A modo de compartir, les dejo unos cuantos tips que me han ayudado:

Si no tienes rodillo removedor de pelusas, no desesperes. Busca cinta adhesiva, te la enrollas en la mano por la parte que no pega y listo. ¡Usa tu mano como un mini rodillo! Sirve bastante e incluso llega a lugares donde el rodillo no llega. Adiós pelusas.

Quieres meter tus chompas a la lavadora pero que no queden duras, no desesperes. Usar champú de bebé. Los champús que no usen tus hijos sirve. Metes la chompa en la lavadora, pones el shampoo y listo. Super suavecitas.

Te quemaste al momento de freír un huevo, no desesperes ni te eches pasta de dientes. Agarra un huevo, lo rompes y te untas la clara en quemadura. Te quitará el ardor, no quedará rojo y ni ampollas. ¡Que viva el huevo!

Quieres quitar el sarro de las ollas o de la tetera, no desesperes. Coloca vinagre blanco y agua en partes iguales, hiérvela y déjala toda la noche. Al día siguiente bota el agua y enjuaga bien. Adiós sarro.



Espero que te sirvan estos tips hogareños.



Besos,