De dar pecho y otros demonios

Imagen de: Con todo respeto
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Esta semana hay huelga de pilotos, nos anularon el vuelo de regreso a Lima. En medio de todo el estrés salimos a dar una vuelta y esperar noticias de la solución que nos proponía la aerolínea.
Como ya son nuestros últimos días en París, fuimos al Arco del Triunfo. Estuve sentada bajo el arco cuando a la princesa le dio hambre así que ahí sentada le di pecho. Minutos después una mamá con un bebé de un año aproximadamente se sentaba a mi lado a darle pecho a su bebé. Nuestros hijos se miraron en un momento y nosotras cruzamos miradas y nos sonreímos.
Horas después, ya yendo al metro para regresar a la casa, a la princesa le dio hambre y sueño y no podíamos parar pues no teníamos ni tiempo ni asientos libres por la avenida de Champs Elysées así que bajé un poco mi polo y la princesa tomó teta dentro del portabebé [el portabebés que tengo tiene una capuchita que ayuda a tener discreción al momento de dar pecho y/o a cubrir al bebé del sol] y mientras ella comía nosotros caminábamos y tomamos el metro.
En el camino me vino a la mente un post que vi hace unas semanas en Facebook de una mamá [que practica la lactancia materna] a la que le chocaba cuando otras madres daban pecho en público y se escandalizaba del hecho de dar el pecho a bebés mayores de un año. Me indignó en ese momento, pues ahora que soy madre siento que la lactancia es uno de los momentos más sublimes que comparto con mi hija y que sea público o privado no tiene importancia. [Es importante recordar que la Organización Mundial de la Salud recomienda dar de lactar de manera exclusiva hasta los 6 meses y luego hasta los 2 años de manera complementaria].
Volviendo a la conversación de ese post que vi hace unas semanas, salió la frase “No estoy de acuerdo en que se tenga que enseñar el pecho por todos lados con pretexto de que hay que alimentar al bebé. No me parece que se exponga la intimidad de una en lugares públicos.”
No voy a mentir, mis primeras semanas como madre no tenía ningún inconveniente en dar pecho en mi casa con o sin visitas. Tengo t-shirts de lactancia y blusas que me facilitan a mi y a mi gorda el acceso a la teta con toda discreción. Sin embargo, la primera vez que salimos [la princesa tenia dos semanas] me daba un poco de vergüenza. Vergüenza que duró 10 segundos finalmente pues debíamos hacer cola para dejar su certificado de nacimiento en un organismo del estado y en medio de la cola empezó a llorar de hambre así que salí, me senté y le di pecho discretamente en una esquina. Minutos después nos tocaba pasar a ventanilla así que con ella en brazos y bien prendida a mi pecho caminé hacía la ventanilla atravesando toda la fila.
Luego de ese episodio, mi incomodidad de dar de lactar en público desapareció. Trato de ser discreta pero mi prioridad siempre es que mi bebé esté cómoda para comer estemos donde estemos. Es algo natural, y en lo personal, no pienso que alimentar a un bebé sea excusa para el exhibicionismo. La que quiere exhibirse lo hace con o sin bebé [¿o no han visto los mil y un toples en las playas y parques europeos?].
Cualquier madre que desee amamantar y tener una vida social sabe que en algún momento se tendrá que dar de pecho en público. Resistirse o posponerlo para más tarde, no sólo le hará daño al bebé pues se quedará con hambre sino que también pone en peligro la continuidad de la lactancia y pone en riesgo a la madre de sufrir una mastitis u otra infección.
En todo caso, comparto mis astucias para amamantar cómodamente y evitar miradas indiscretas:
– Usar ropa de lactancia que tienen aperturas especiales para amamantar con toda discreción.
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– Usar el portabebé o fular para amamantar.
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– Puedes usar blusas y una bufanda para cubrir parte del pecho que quede descubierto. No soy partidaria de tapar la cabeza del bebé con la bufanda. En lo personal, sólo tapo la parte superior del pecho que queda visible al ponerme la bufanda alrededor del cuello y dejarla caer normalmente.
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– Si estás en las primeras semanas luego de dar a luz y sigues usando pantalones de embarazo puedes subirte la camiseta (t-shirt) y seguir con el vientre cubierto. Así no se muestra la parte superior del seno ni el vientre.
Creo que todos tenemos una percepción de lo socialmente aceptable o no. Pero en estos tiempos, en los que reina más el biberón deberíamos aplaudir a aquellas madres que deciden dar de pecho a pesar de todo en lugar de juzgar si mostraron más o no de la cuenta. No transformemos el instinto maternal de amamantar en algo polémico y sexual.
Ashley Wright
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Alanis Morissette
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Olivia Wilde
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